La doble pena de contarlo todo captura un momento del momento, el instante de la detención. Pasaron ya el brío y la inercia, el fulgor expresivo y dinámico del que dicta su incomprensión a los versos para que la voz alta del poema sea alarma. Aquí el más allá es su más acá, ya se abatieron las necesidades imperiosas del ritmo y el efecto, los puntos y las comas y los cortes son lo ausente. Y lo ausente vuelve y se queda, se detiene ante los ojos y ante la mirada, en la lectura que atestigua el dolor, la fiesta agradecida de estos poemas. Los textos se desesperan, muestran al cuerpo magnífico que busca y rebusca un sentido en la infancia, algo que traiga al alma, que patentice al ser. Pero es justamente en el hiato de pena doble por lo ausente donde encarna la lectura; lo afirma con humildad el mismo poema: las palabras nunca se quedan en el lugar donde las pones.
Y el poeta se aventura y agradece al amigo olvidado que sembró risas, a la hermosura indeleble del primer cuerpo desnudo, al corazón de la metamorfosis, a quienes lo atraviesan y ayudan a vencer la gravedad, a saber que nada fue hecho para nuestro entendimiento.
Y esa ventura del que escribe trae los años y el barullo, las palabras que enferman y las palabras que curan, la ingenuidad del que aguarda lo nuevo, el cine y el psicoanálisis, la vitalidad de una mirada amorosa hacia el pasado, la pena, claro, su doble. Los lugares donde uno ya no está vivo.
Este libro de Pablo Queralt es un mundo, una lectura, un mundo que existe para unos ojos que existen.
Julián López
En el living de casa tengo un caballo
de calesita que me hace acordar
cuando de niño iba al parque Lezama
y daba vueltas para sacar la sortija
en la calesita y siempre estaba el señor
que iba con su gato que se creía perro a tomar un café
después mi padre me llevaba al bar El Británico
a tomar un chocolate caliente con churros
en esa atmósfera de magia y misterio
de los Domingos por la mañana crecí era
como un libro para niños una novela de las abuelas
o una canción que no aprendí.
*
Estar solo es esto no poder hablar de esto que pasa
con mis amigos que ya no están.
Es que no puedo salir de ese tiempo estación de cuando comía
todo el mundo a toda velocidad porque había que estar en otro lugar
porque no había que ponerse atrás de una mula
-porque te puede patear y aunque no descanses lo suficiente
podes ser feliz-sumergido en esa luz que brilla bajo la superficie
de cuando se fue mi último amigo mi documento es ese
lo enfrento aun sin querer es todo eso que se desparramó en mí
y que descansa en la fuerza de mis brazos.
*
Agotamiento del lugar donde los pájaros
como pensamientos van y vienen en una soledad muda
y viva a la vez por el gusto de estar y no estar
son ellos los sentimientos y los sentidos
que luchan contra los pensamientos como monjes
de clausura por el dolor o el placer de mirar el mundo
como un sentido parte pájaro
y parte poema.
*
Me hago cargo de la cicatriz al fin es lo que hacen los poetas
lavan los significantes para que las palabras vuelvan a decir
lo que decían mejorar lo que querían destruir por eso se tapan la boca
cuando hablan para que no vean lo que dicen ponen el pulso
desde lo más secreto del alma con palabras vacías que se hacen oro
un silencio de resurrección detalles minuciosos un gota a gota
afuera del tiempo vertiginoso una cura en zigzag
como la de los que navegan cuando no pueden ir directo.

La doble pena de volver a contarlo todo
Pablo Queralt
ediciones la yunta, 2025
Pablo Queralt
Es médico y poeta. Publicó entre otros libros: Cansancio de lo escrito (2001), La flecha de Agustín (2004), Primer paso (2005), Pueblo de agua (2006), Reescritos infinitos (2006), Coca (2007), Pájaros en palabras (2008), El padre (2010), 89 Golpes y un whisky (2010), Perfume animal (2011), LaLeblan (2012), Aves del paraíso (2014), Ser y ser visto (2015), Raros sentidos (2017), Nací en el cine (2018), Ópera (2019), Biósfera del amateur (2020), Partes de la escena (2021) y Mi casa siempre fue la poesía (Barnacle, 2023). Fue traducido al catalán y al italiano. Es colaborador del suplemento cultural del diario "El pregón de Jujuy" y el diario "Punto Uno" de Salta y organizador del Ciclo Poesía en la Biblioteca.


